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El agua es el más esencial de todos los nutrientes y es el nutriente más consumido en términos de cantidades a lo largo de su vida. En consecuencia, parece de suma importancia proporcionar agua en cantidades suficientes y de calidad adecuada a los cerdos en todas las fases de producción.

Necesidades de agua

El agua representa hasta el 80% del peso corporal al nacer y disminuye hasta aproximadamente el 50% en un cerdo de mercado.

En general, las necesidades de agua suelen basarse en la relación agua/alimento, con proporciones normales de 2:1 a 3:1 para los cerdos de cría y de engorde que disminuyen a medida que crecen.  (Shaw et al., 2006).

Durante la gestación, las cerdas con alimentación restringida consumen la mayor parte del agua entre las comidas y no hay relación entre el agua y la ingesta de alimento. Las necesidades de agua en las cerdas gestantes oscilan entre 10 y 20 litros de agua al día (Brumm, 2010). En lactancia, las cerdas tienen las mayores necesidades de agua atribuidas a la satisfacción de las demandas de la producción de leche. Además, el consumo de agua es importante para fomentar el consumo de alimento durante la lactación. Las necesidades de agua de las cerdas lactantes oscilan entre 20 y 40 litros al día (Kruse et al., 2011).

Factores que influyen en el consumo de agua

El uso de agua por parte de los cerdos esta influido por diferentes factores, como el ambiente, el manejo, las instalaciones y la dieta. Comprender los factores que afectan al uso de agua es importante para suministrar el agua que satisfaga las necesidades y al mismo tiempo, controlar el desperdicio de agua.

Caudal de agua

Un caudal de agua bajo aumenta el tiempo de permanencia en el bebedero y desincentiva el consumo óptimo de agua por parte de los cerdos. Por el contrario, un caudal alto aumenta el desperdicio de agua. La presión del agua también influye en la activación de los dispositivos de suministro de agua por parte de los cerdos y en la cantidad de agua desperdiciada. La presión de agua recomendada para facilitar la activación a la vez que se controla el derrame de agua es de 20 PSI.

Proporción de bebederos por cerdo

La proporción de bebederos por cerdo de 1:25 es típica en las granjas de engorde. La recomendación general es tener un bebedero por cada 10 a 15 cerdos.

Tipo de bebedero y ajuste

Los tipos de bebederos para cerdos se clasifican generalmente en chupetes o cazoletas. Ambos están diseñados para proporcionar agua ad libitum a los cerdos y no hay pruebas de que el crecimiento o rendimiento reproductivo se vean influidos por el tipo de bebedero. Sin embargo, el ajuste del bebedero a la altura adecuada para el consumo es importante para fomentar el consumo de agua a medida que los cerdos crecen. Los chupetes montados en un ángulo de 90° deben ajustarse a la altura de los hombros mientras que los montados en un ángulo de 45° deben ajustarse de 5 a 10 cm sobre la altura de los hombros.

Existe una gran variación en la cantidad de agua desperdiciada debido al tipo de bebedero y a su manejo. Los bebederos de chupete son más propensos al desperdicio de agua que las cazoletas.

Forma y tipo de alimentación

El consumo de agua es mayor en los cerdos alimentados con dietas de harina que en los alimentados con dietas de pellets, lo que da como resultado una relación agua/alimento similar cuando se tienen en cuenta las diferencias en la eficiencia alimentaria entre las formas de alimentación (Laitat et al., 1999). El uso de comederos húmedo-secos reduce el desperdicio de agua en comparación con el uso de bebederos y comederos secos (Brumm et al., 2000).

Composición de la dieta

El consumo de agua es mayor cuando la composición de la dieta aumente la necesidad de eliminar metabolitos o nutrientes sobrantes. El aumento del consumo de agua es notable cuando se alimenta a los cerdos con dietas con exceso de sal, proteínas o minerales. (Shaw et al., 2006).

Condiciones medioambientales

La cantidad de agua que consumen los cerdos varía mucho en función de la temperatura, la humedad, la ventilación, la carga ganadera, el caudal, el estado de salud y el nivel de estrés. El conocimiento de los patrones diarios de consumo de agua por parte de los cerdos puede servir como indicador de condiciones ambientales desfavorables y como predictor de la aparición de problemas de salud (Brumm, 2006).

Calidad de agua

La calidad de agua se refiere generalmente a la composición mineral, el pH y la contaminación bacteriana del agua potable. Los minerales que se encuentran con mas frecuencia en las aguas subterráneas y superficiales son sulfatos, cloruros, bicarbonatos y nitratos que forman sales con calcio, magnesio o sodio. Las concentraciones combinadas de estos minerales se denominan solidos disueltos totales. Los problemas de calidad de agua aumentan con las aplicaciones intensivas de fertilizantes en los campos, la contaminación del agua por desechos animales y las sequias graves. Los cerdos suelen adaptarse a una amplia gama de calidades de agua, pero surgen problemas con niveles elevados de sulfato, nitrato y nitrito en la fuente de agua.

Sulfatos

Los sulfatos son una causa común de problemas de calidad del agua. Los sulfatos son especialmente preocupantes debido a sus efectos laxantes. Como resultado, los cerdos que consumen agua con altos niveles de sulfatos suelen tener diarrea. El crecimiento y el rendimiento reproductivo no parecen verse afectados negativamente a menos que el agua de bebida contenga niveles extremos de sulfatos. El nivel máximo recomendado de sulfatos en el agua es de 1000ppm (NRC, 2012).

Nitratos y nitritos

En el agua, los nitratos se convierten en un compuesto tóxico, los nitritos. Los nitritos merman la capacidad de transporte de oxigeno en la sangre al reducir la hemoglobina a la metahemoglobina. Como resultado, la toxicidad de los nitritos provoca una baja oxigenación de los tejidos y da lugar a los signos de cianosis y dificultad para respirar. El nival máximo recomendado en el agua es de 100ppm de nitratos más nitritos (NRC, 2012).

Solidos Disueltos totales

El total de solidos disueltos (TSD) es una medida del total de minerales disueltos en agua, lo que también se conoce como salinidad del agua. Como son muchos los elementos que contribuyen al TSD, es necesario realizar análisis adicionales para determinar los contaminantes minerales específicos del agua. Los cerdos que consumen agua con los altos niveles de TSD tienen diarrea transitoria, pero su salud, crecimiento y rendimiento reproductivo no suelen verse afectados. El nivel máximo recomendado de TSD en el agua es de 3000ppm (NRC, 2012).

Dureza

La dureza es el nivel de calcio y magnesio en el agua. La dureza del agua contribuye a la formación de depósitos calcáreos que pueden dar lugar a la acumulación de cal en el sistema de agua, provocando la obstrucción de los bebederos. El agua se considera blanda si la concentración de calcio y magnesio es inferior a 60ppm y dura si es superior a 120 ppm (NRC, 2012).

pH

El pH es la medida d la acidez o alcalinidad del agua. La mayoría de las fuentes de agua se encuentran dentro del rango de pH aceptable de 6,5 a 8,5 (NRC, 2012). El agua ácida (pH inferior a 5) puede provocar corrosión y dañar los conductos de agua. El agua básica (pH superior a 9) puede formar depósitos calcáreos y obstruir los bebederos. Además, el pH del agua influye en la proliferación y supervivencia de patógenos.

El agua básica (pH superior a 7) se considera un factor de riesgo para la diarrea por E. coli y el pH del agua debe controlarse si la diarrea es un problema.

Coliformes

La contaminación del agua por bacterias se calcula midiendo el nivel de coliformes por mililitro de agua. El nivel máximo recomendado de coliformes en el agua es de 50 UFC/ml (NRC, 2012).

Análisis y tratamiento del agua

Se recomienda analizar anualmente la calidad del agua. Un análisis periódico del agua permite detectar cambios en la idoneidad del agua para los cerdos. Los análisis del agua suelen evaluar el TSD, la dureza, el pH y el recuento de coliformes. Deben recogerse muestras de agua al principio y al final de las líneas de agua para su análisis.

Es importante limpiar las tuberías de agua con regularidad. Con el tiempo, los conductos de agua forman una biopelícula y una acumulación de sólidos, lo que aumenta la carga de patógenos, reduce el volumen de agua y disminuye la eficacia de los productos químicos y medicamentos utilizados a través del agua. Las tuberías de agua deben someterse a un tratamiento con peróxido de hidrogeno y ácidos orgánicos para eliminar la acumulación y, a continuación, utilizar un desinfectante a base de cloro para reducir la carga de patógenos. Cabe señalar que los desinfectantes tienen poco o ningún efecto sobre los microorganismos contenidos en biopelículas o en presencia de materia orgánica. Tras la limpieza, debe comprobarse el caudal de todas las boquillas, ya que la biopelícula de los sólidos puede reducir o taponar el flujo de agua a través de las boquillas.

Categorías: folletos

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